Konato.net

Minami-ke ~ Gloria y Decepción

Febrero 11, 2010 5:28 pm / Etiquetado con:

Minami-ke

Minami-ke

Minami-ke es un manga realizado por Koharu Sakuraba que se serializa en Japón desde el año 2004. Denominado demográficamente como seinen, esta historia es una comedia slice of life que trata sobre la vida de las tres hermanas Minami: Haruka, Kana y Chiaki.

Su adaptación al anime fue realizada por el estudio Doumo y abarcó un total de 13 episodios, desde Octubre hasta Diciembre del 2007. Otras dos temporadas (Minami-ke: Okawari y Minami-ke: Okaeri) fueron realizadas por un estudio diferente, llamado Asread, en los años 2008 y 2009. Un OVA (Minami-ke: Betsubara) fue emitido en Junio de este último año.

Minami-ke fue un anime que siempre quise ver. O sea, tiene las cosas que más me gustan: school life, comedia y slice of life. Además tiene seiyuus increíbles, como Chihara Minori e Inoue Marina.

Los trece episodios de la primera temporada se me pasaron volando. Desde el primer episodio en el que empezás a conocer a las tres hermanas y elegís tu favorita (la mía es, sin duda alguna, Kana), pasando por los episodios en los cuales conocemos a los compañeros de Chiaki (Makoto es INSOPORTABLE), vemos como Kana decide hacer que uno se haga pasar por mujer, descubrimos el pasado de Haruka en la Secundaria, hasta cuando empieza a aparecer en escena la otra familia Minami.

Disfruté bastante esa temporada, tuvo momentos muy grandes como cuando se pasan horas hablando de lo estúpida que es Kana, aunque también tuvo bastante fanservice, que es una de las cosas que más detesto de una serie.

Sin embargo, el problema con Minami-ke vino cuando intenté comenzar a ver la segunda temporada. He aqui lo más temible del mundo – un cambio en el estudio de animación.

Ya en el comienzo podemos ver por el opening que las cosas van a ser distintas. Pasamos del divertido y lindo “Keikenchi Jōshōchū☆” de la primera temporada al serio y raro “Kokoro no Tsubasa”, un OP que parece digno de un drama al estilo Key.

Haruka y Chiaki en la primera temporada

Haruka y Chiaki en la primera temporada

Las sorpresas siguen cuando vemos que todo está más oscuro. Sí, cambiaron la paleta de colores, de los pasteles a otros más apagados. Y también cambió el diseño de la casa de las chicas. Y cambiaron el color de pelo de Haruka y Chiaki. Y cambiaron el diseño de personajes en general – las caras son muy diferentes.

Haruka y Chiaki en la segunda temporada

Haruka y Chiaki en la segunda temporada. Miren el cambio en el color de pelo.

Pero no sólo cambió el dibujo, sino que también cambió la manera de contar la historia. Le decimos adiós al formato de dos historias diferentes en un episodio para contar una sola historia. También le decimos hola a lo peor que le puede pasar a una adaptación, en mi opinión, los fillers; material inventado fuera del manga.
La segunda temporada pierde lo que tiene de comedia y pasa a ser, simplemente, un slice of life donde no pasa mucho. Aunque, supuestamente, tiene una trama central.

Makoto y Touma en la primera temporada

Makoto y Touma en la primera temporada

Fue enorme el rechazo que sentí por esta temporada. No la puedo ver, es demasiado diferente. Es como si estuviese mirando otra serie en la cual lo único que se parece a la primera son las voces.

Makoto y Touma en la segunda temporada.

Makoto y Touma en la segunda temporada.

Fue una decepción – lisa y llanamente. Quizás en algńn momento de mi vida la vea

para poder llegar a la tercera temporada, en la cual, supuestamente, todo vuelve a ser un poco más como la primera temporada, con paletas más claras y dos his

torias por episodio. Ojalá sea así.

Escrito por Nan en Animé , Reviews

De vuelta – Cranberries y Magic Numbers

Febrero 9, 2010 10:48 pm / Etiquetado con:

The Cranberries

The Cranberries

He regresado de unas mini-vacaciones de cuatro días. Aunque, si uno lo analiza bien, no fue en plan de vacaciones mi viaje, sino para asistir al recital del cuál hablé hace unas semanas atrás.

Nan se fue a Mar del Plata para poder disfrutar de The Magic Numbers en Arena Beach.

Pero todo empezó el viernes, cuando finalmente pude ver a The Cranberries en el Luna Park.

Después de una clase individual intensiva de Japonés, en la cual repasamos 22 clases y vimos cinco lecciones nuevas en dos horas, lluvia mediante, me dirigí a Entelequia para comprar la entrada para el Anicon de este sábado [vayan, voy a estar repartiendo folletitos del ST y, además, van a cantar las genialosas Niky y Taki :3]. Luego, al McDonalds para comer algo mientras esperaba. Sin embargo, el destino estuvo en mi contra y se me cayó toda la gaseosa encima, tan típico de mí. Por suerte, tenía una remera extra en el morral. Es que soy vidente.

En fin, después de eso, y de leer en un libro de Murakami como desollaban vivo a un hombre, me tomé el subte y fui hasta el Luna. La lluvia seguía.
Luego de media hora de espera en ese caluroso recinto repleto de personas [localidades agotadas], salieron Dolores y los muchachos a escena.

El recital estuvo bueno, aunque obviamente no lo sentí tanto como el resto de la gente que los escuchó en su adolescencia y en su época de esplendor. Sin dudas me hubiese gustado nacer diez añitos antes para poder vivir con más conciencia esa época, pero me gustó mucho. En lo personal, prefiero a Dolores como solista que con Cranberries, así que me pareció genial que tocaran ”Ordinary Day”.
Tocaron 23 temas, el Luna explotaba, el carisma de Dolores fue impresionante. Su voz, única; entra en el line-up de mi superbandaimaginaria compuesta por mujeres.

Terminado el recital, y con problemas de horarios, caminé las largas cuadras que separan Alem de Carlos Pellegrini para refugiarme de la lluvia en el mismo McDonalds de antes hasta que llegaran mi padre y mi amiga Pitt para ir a Mardel.
La lluvia nos jodió todo el camino, tardamos como seis horas en llegar [cuando mi viejo usualmente hace los 400km en tres horas], pero lo hicimos. Nos encontramos con que la heladera de la casa se había roto y que el auto tenía problemas. Resultados? Viajar en bondi cuando teníamos que ir solos a algún lado y vivir a hielo. BIEN, EH.

Después de almorzar en un restaurant el mediodía del Sábado, fuimos en el auto de la pareja de mi papá hasta Arena Beach con Pitt y una bolsa con alimentos no perecederos, supuestamente necesarios para el recital.
De más está decir que nadie nos pidió los fideos y que estos quedaron depositados en un médano de por ahí.

Esperamos una hora y algo de retraso que tuvo el recital y empezó. No sé si puedo decir que ”vi” a The Magic Numbers, porque el escenario de Movistar estaba tan mal posicionado que no se veía casi nada. Pero escuché y disfruté las canciones que conocía, me aburrí un poco con la monotonía de sus temas y no me sorprendí con el adelanto del nuevo disco.
Fue más que nada para sacarme las ganas de verlos, ya que en otra época de mi vida me gustaban mucho, mucho.
El público era una mezcla rara de esa gente ashí top que va a Arena Beach, con alternos e indies que habían venido de Buenos Aires [amo ese público], porreros varios y personas de recursos dudosos que no sé de dónde salieron. No fue, dentro de todo, una mala experiencia.

El resto del finde se fue en comer mucho, MUCHO, pasear, caminar, comer un poco más, tomar helado, comer, comprar cupcakes, comer un poco más, mirar películas y dormir bastante.
No me arrepiento de nada.

Escrito por Nan en Eventos , Reviews

Berryz estrena nuevo look. Natsuyaki llora.

Febrero 3, 2010 1:11 pm / Etiquetado con:

Miya

Miya

Ok, siempre hay un par de chicas que quedan feas con los looks que les ponen. Sin ir más lejos, Chinami parecía una galleta marinera con el look “Ryuusei Boy”.

Sin embargo, el look que están usando para el nuevo album “6th Osakebi” es desastrozo para algunas. Y una de esas es Natsuyaki Miyabi, que pasó del pseudo-carré inflado a los rulos a-lo-Thalía en alguna novela de las Marías.

Oh Dios. ¿Es eso un miembro de Village People con peluca color castaño claro?
La mataron, corto y sencillo. Ese sombrero/gorro/comosellame con esas piedritas fantasía incrustadas. No, por favor. Disculpen si también son fans de Miya como yo, pero es una grasada tan grande como los grupos de facebook que quieren que Francella diga “A Comeeeerla” si ganan el Oscar.

Y la vista completa simplemente lo empeora todo. Esa pollera, ese chaleco con las botas. No gente, no. La verdad nunca me detengo a comentar los estilos porque, aparte de que queda muy gay, me importa más la música que otra cosa.
Por ejemplo, a pesar de que parecen tortas de casamiento, los estilos de MoMusu en “Onna ga Medatte naze Ikenai” me gustaron porque las chicas lo llevan bien (y eso que tienen un moño gigante en la cabeza). Sobre todo Gaki, que queda sexy, especialmente con el pelo corto

Natsuyaki

Natsuyaki

Pero a Miyabi la cagaron. Así de simple. Hasta Risako la Vaca quedó linda con lo que le pusieron. Ojo, no tengo nada en contra de Risako – me parece la mejor voz de Berryz, incluso mejor que Miya. Pero es gordita y últimamente estaba MUY fea (¿Ese flequillo en Ryuusei Boy?  UGH.)

Otras que no salieron beneficiadas del nuevo look fueron la capitana Shimizu Saki, la chica Buono! Tsugunaga Momoko, y Sudou Maasa. No sé qué estaban pensando con el pantalón largo Y corto de Maasa. O los tiradores de Saki. O el vestido con moños y pintitas de Momo que grita “MOO!”.

El look que mejor quedó, en mi opinión, fue el de CHINAMI. Sí, CHINAMI. La chica de la cara gordita que nunca canta. Y el de Yurina, que a pesar de ser clásico, como el de Risako, lo lleva muy bien.

Otra cosa que noté son los crucifijos que llevan algunas de las chicas. Eso me resultó muy WTF. Pero bueno, la UPA sabe lo que hace, ¿no?

Galería de Estilos – Click para agrandar

Escrito por Nan en J-Music , Reviews