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Nostalgia Televisiva

Julio 22, 2010 4:11 pm / Etiquetado con:

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Soy de esas personas que no tienen demasiados trastornos reales y entonces tienen que sufrir de estupideces como el Síndrome de Nicole Neumann (que en mi caso es terrible).

Entre esas cosas se puede encontrar la nostalgia temprana, término acuñado por mi querida amiga Soreva Sora.
Básicamente, consiste en añorar pequeños momentos o cosas que no sucedieron hace mucho tiempo.

Ayer me desperté con una mezcla de nostalgia temprana y de nostalgia verdadera. Con unas ganas de volver dos años atrás, pero, a su vez, volver a la hermosa década del 90 y al principio de la década del 2000. Ese tiempo en el cual a pesar de ser un infante pude disfrutar de muchísimas cosas.

Si bien muchos recuerdan con afecto Magic Kids por ser el canal que pasaba animé, mis preferencias eran otras.
No voy a explayarme sobre la animación japonesa vista en mi infancia y pre-adolescencia, que fue vasta, sino en otros aspectos de la televisión.

Y se viene la nostalgia “Nickelodeon”. ¿Quién no añora los Nicktoons? No las porquerías de ahora, sino los Nicktoons viejos, los buenos Aaahh!!! Real Monsters, Doug, Hey! Arnold, Rocko’s Modern Life, Rugrats o Kablam!, entre muchos otros. Son sinónimo de mi infancia.
Rugrats era el elegido por todos los miembros de la familia, chicos y grandes. Todos sabían quiénes eran los personajes, cómo se comportaban, qué hacían. Juguetes de “Aventuras en Pañales” inundaron mi casa y la de mis primas, esas hermanas de la vida que me acompañaron siempre.

En lo personal, Rocko’s Modern Life fue, es y será mi NickToon favorito. Amaba a muchos, pero Rocko siempre va a tener un lugar muy especial en mi corazón.

También me acuerdo de las series que pasaba Nick en ese entonces, que también miraba TODO el tiempo.
Clarissa Explains It All, Kenan & Kel, ¿Le Temes a la Oscuridad? o Sabrina (aunque originalmente no fuese de Nick) eran geniales. Quizás piense esto ya que al ser pequeño cosas simples hacían que uno fuese muy feliz. Pero. considerando lo particular que soy desde pequeño, dudo que ese haya sido el caso.

Creo que vi todos los episodios de Sabrina, por lo menos, cinco veces. Algunos muchas más, pero estoy haciendo un promedio. De las series era, como notarán, mi favorita. Tampoco puedo no recordar “Goosebumps” en el difunto Fox Kids.

MTV también formó parte de mi infancia, pero más de mi pre-adolescencia. Cómo olvidarme de Daria, ese programa sobre la chica pesimista que lograba entender (y con la cual irónicamente y a pesar de ser nene me identifico mucho). Mis compañeros no miraban esas cosas, no podían captar muchas de las cosas, pero a mi me atrapaban.

No puedo olvidarme de otros, como Locomotion . Ay, como amaba Locomotion. Era ese canal raro, ese que pasaba animé pero también pasaba series que mamá y papá no querían que viera pero lo hacía de todos modos. Duckman y Bob & Margaret eran mis preferidos. Sí, muchos odiarán Bob & Margaret, pero yo lo amaba.

FOX y Sony fueron los canales que empezaron a darme las series, ya desde muy chico, a los 10 años.
Las series fueron mi pasión por muchos años. El anime estaba apartado, las series norteamericanas y británicas eran lo que más llamaba mi atención.
¿Cómo no seguir Buffy o Angel si en las cenas familiares lo mirábamos todos? Boston Public y The Practice eran un must en mis noches, como lo también lo fue Ally McBeal o, años más tarde, decenas de series como Charmed (mi obsesión por AÑOS), One Tree Hill, Will & Grace, Law and Order: SVU, Grey’s Anatomy o Desperate Housewives.

Sin embargo, no me olvidé de los canales infantiles. Dividía mi tiempo entre esas series con temáticas que quizás no eran para mi edad con cosas como LizzieMcGuire y That’s So Raven.
También estaba esa serie que se volvió de culto entre algunas personas, que terminó siendo “demasiado oscura” para un canal como Disney Channel – “So Weird”.

Una serie sobre una chica que investigaba casos paranormales mientras iba de gira con su madre cantante (interpretada por Mackenzie Phillips, señora que escandalizó a todo el mundo diciendo que tuvo una relacion incestuosa con su padre, un famoso cantante, por muchos años)

Fui creciendo y las series se quedaron conmigo. Me acuerdo que tenía en la heladera un calendario con los finales de temporada y los horarios, para que mi mamá pudiera saber a qué hora podía hacer la comida o no.
Empezaron a llegar nuevas cosas, como las series de TNT o de uno de los mejores canales I.Sat.
¿Quién no vió una de sus primeras tetas en Sexorama? Vamos, seamos honestos. Además, nos daba cosas geniales como Evangelion o Queer as Folk y Sugar Rush. ¡Qué genial que era Sugar Rush!

Después vino el cambio de dueños, empezaron las series como Veronica Mars (que cuando estuvo en TNT la vi muy pocas veces)  o los programas como Little Britain y MadTV.

Adoración siento por estos últimos. No miento cuando digo que vi todas las emisiones de las primeras doce temporadas de MadTV y que disfruté de todo Little Britain y Little Britain USA (por YouTube, lamentablemente).
Comediantes como Debra Wilson, Mo Collins, Alex Borstein y Nicolle Sullivan en Mad hacían personajes demasiado graciosos como Lida y Melina, Trina, Lorraine, Miss Swan, Antonia y muchos más.
Madrugadas enteras mirando sus videos con amigos, despertándome a las 5 de la madrugada para poder verlos en la tele, descostillándome de la risa.

Si bien esta entrada fue MUY sintética, y bastante desordenada, refleja un poco de toda esa nostalgia  que sentí al despertarme. De ese cariño y amor que tengo por algo tan trivial como la caja boba.
Y bueno, es razonable, si pensamos que gran parte de mi tiempo libre, sólo o con amigos, lo dediqué y lo sigo dedicando al culto ciego de lo que transmite.

Escrito por Nan en Konato ,Varios